Muñeca Barbie: ¿Enemiga o parte indispensable de la Revolución Feminista?

Ya todxs estamos embebidxs de las controversias que rodean a la muñeca más exitosa del mundo pero, ¿alguna vez nos pusimos a pensar qué tan justxs fuimos con ella?

Como todo, creo que es depende del vidrio con el que se lo mire, pero para poder criticar una pieza fundamental  que acompañó las infancias por más de seis décadas, tenemos que posicionarnos en su marco histórico:

Barbie original - año 1959
Barbie original – año 1959

El lanzamiento de la primera muñeca Barbie fue en marzo del año 1959, en EEUU de la mano de la fábrica de juguetes “Mattel” que en esos momentos comercializaban la mayoría de sus juguetes apuntados a los “varones” (léase: autitos, pistolas, disfraces de vaquero y el llanero solitario, etc…) y apenas un pequeño porcentaje de juguetes “para niñas” (únicamente bebotes  y algún que otro electrodoméstico de plástico…), y también juegos de mesa para toda la familia.

En esa época dónde lxs niñxs no tenían libre decisión de con qué juguetes poder jugar, también se suma la poca posibilidad de juegos a los que una niña (o niño que no quisiera jugar con armas y autos) pudiera acceder. 

 

Ruth Handler, esposa de uno de los fundadores de “Mattel” observó esta desigualdad de juguetes en sus hijxs, Bárbara y Kenneth, y se le ocurrió que podría hacer una muñeca para vestir.  Ruth llevó esta idea al grupo creativo de “Mattel” y así nació la primera muñeca que le dio la posibilidad a las niñas de jugar e imaginar que una mujer podía ser lo que ellas desearan ser. 

 

A través de los años Barbie (nombre que le dio Ruth a la muñeca en honor a su hija) fue pasando por varias revisiones físicas e ideológicas correspondientes a cada paradigma social que la época ameritara, y así a través de los 60’s tuvimos Barbies que con su ropa se transformaban en enfermeras, secretarias y hasta astronautas. En los 70’s de la mano con la revolución sexual y el hipismo el mundo conoció la nueva Barbie que miraba fijamente a los ojos de quien la mirara (hasta ese momento, Barbie miraba hacia un costado porque en los 60’s no estaba bien visto que una mujer mirara a los ojos a otra persona), y ropa acorde a ese momento histórico, minifaldas, tops, pelo larguísimo y otra vez, nuevas profesiones: Barbie médica, veterinaria, y hasta la trotamundos con su mini-Van marca Volkswagen. En los 80’s Barbie fue Rockstar, en los 90’s rapera y skater, y en el 2000 ya teníamos tantas Barbies diferentes como pudiéramos imaginar. Aunque la controversia más grande que tuvo que superar la muñeca fueron sus proporciones para nada realistas, y aunque parezca tonto, desde fábrica tuvieron que salir a afirmar que Barbie es una muñeca y que su cuerpo es el de una muñeca de vestir, con proporciones de maniquí porque así se pensó siempre. Si hubieran creado una muñeca con proporciones humanas, no podría haber sido un juguete para que lxs niñxs jueguen (cosa que además, JAMÁS se cuestionó para los juguetes de varones que tampoco eran proporcionados).

A mi entender, Barbie no es un engendro del mal que vino a decirnos a las mujeres qué tipo de cuerpo tener, eso lo dijo el patriarcado y se lo adjudicaron al primer muñeco creado específicamente para niñas, el primer juguete que le dio la oportunidad  a las niñas de proyectarse como ellas desearan, y creo que hemos sido muy injustxs con este ícono de la infancia de muchxs. 

Para cerrar y terminar con esta controversia quiero contarles o recordarles a quiénes todavía miren con una mirada un poco cruel a esta muñeca, que a partir del 2007 “Mattel” lanzó una línea de muñecas con 7 tonos diferentes de piel y en el año 2016 “The Evolution of Barbie” (de la línea “Barbie fashionista”) sacó 4 modelos de cuerpo diferentes, que siguen siendo cuerpos con proporciones irreales (porque sigue siendo una muñeca para vestir con ropa miniatura) pero dándole visibilidad a los diferentes “portes” de físicos “femeninos”, a saber: La Barbie de cuerpo original (que todxs conocemos); la Curvy (más voluptuosa, con más busto, más cola, más pierna y más caderas); la Tall (es un poco más alta que la Barbie original) y el modelo Petite (Un poco más bajita en estatura que el modelo original).

No espero que si no te gustaba Barbie antes de esta nota te guste ahora, pero al menos espero haber creado una duda alrededor de la existencia de esta muñeca en el mundo. Que sin querer, quizás Barbie sí fue una parte de esta Revolución Feminista que estamos todavía transitando pero que tiene raíces mucho antes de lo que creemos. Y que finalmente, podemos criticar al pasado con el vidrio del presente pero recordando que el contexto  y las posibilidades de esas épocas pasadas, no son las mismas que las de ahora.

Por Agustina Montes de Oca

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